
Tengo un atento lector que estudia al detalle cada una de las líneas que escribo y al cual animo a que lo siga haciendo.
A veces no explico los motivos de mis ácidos comentarios, pero todos tienen uno. Son fruto de experiencias que he vivido en la formación en la PNL, como formador o como formado. No entro en detalles, ni mucho menos en nombres. Y ahí es donde puede se puede generar confusión.
Al hablar genéricamente, hay el peligro que el lector sobregeneralice y llegue a la conclusión que considero al resto de formadores como una panda de charlatanes o algo parecido. Ni mucho más alejado de la realidad.
En el mundo (y en España en concreto que es de lo que habla este blog) hay muchos buenos trainers, mejores y más profesionales que yo. Estoy seguro. A estos, les animo a que sigamos haciendo nuestro trabajo como hasta ahora, con honestidad, humildad, espíritu crítico y con ganas de aprender más.
Entre todos, tarde o temprano conseguiremos dignificar la PNL que de eso se trata. De hacer de la PNL, algo valioso a los ojos de los escépticos, algo serio en los ojos de los profesionales, o algo fascinante en los ojos de los más crédulos. Pero mientras sigan existiendo barbaridades de forma y contenido, mientras me sigan llegando mil críticas y comentarios sobre otras partes, voy a seguir apretando el acelerador de mis críticas, para que al menos, se sepa que algunos somos diferentes.
Lamento que algunos no les guste el tono crítico de mi blog, pero sigo insisistiendo que se basa en mis propias experiencias y el único objetivo es dar una visión diferente de lo que muchas acaban entendiendo de lo que es la PNL.
Saludos cordiales
Carta abierta a la PNL
Publicado por
Xavier Pirla
