¿Por qué me gusta la PNL?


Practitioner PNL Barcelona

Debido al éxito que está teniendo en el facebook un antiguo post que colgué, lo voy a reeditar:

Practitioner PNL. La PNL o Programación Neurolingüística es una disciplina, una filosofía de vida que me ha cautivado por las oportunidades que ofrece de ayudar a la gente. Ayudar a aprender, a crecer, a mejorar, a liberarse, a cumplir objetivos etc..

Las buenas intenciones son nesarias para enseñar PNL pero no suficientes. Yo con mi formación en enginería civil, descubrí en la PNL el mismo desafío intelectual que suponía una ingeniería. Y es que como en muchas cosas, la PNL tiene muchas capas y niveles.

Gracias a mi maestro y mentor Gabriel Guerrero, y gracias a muchos otros grandes profesionales como Omar Fuentes, Eric Robie, Owen Fitzpatrick, Ron Perry o John La Valle, entendí que el trabajo de una de las mentes más prodigiosas del s.XX y XXI, el Dr. Richard Bandler, iba mucho más lejos que lo que había en los libros o lo que me habían explicado mis anteriores formadores.

Richard Bandler nos obsequió no solo con una tecnología, sino con un modo de pensar excepcional y único. Y también planteó un desafío: poder replicar su trabajo.

Cuanto más aprendo sobre programación neurolingüística, más me doy cuenta de la complejidad que supone replicar el trabajo del Dr. Bandler. Y eso supone el reto intelectual más grande de mi vida.

La mente humana es el sistema más sofisticado del universo, y por eso, requiere de herramientas muy sofisticadas para poder interactuar con los procesos que se dan en su interior.

La PNL o Programación Neurolingüística es una disciplina, una filosofía de vida que me ha cautivado por las oportunidades que ofrece de ayudar a la gente. Ayudar a aprender, a crecer, a mejorar, a liberarse, a cumplir objetivos etc..

Las buenas intenciones son necesarias para enseñar PNL pero no suficientes. Yo con mi formación en ingeniería civil, descubrí en la PNL el mismo desafío intelectual que suponía una ingeniería. Y es que como en muchas cosas, la PNL tiene muchas capas y niveles.

Gracias a mi maestro y mentor Gabriel Guerrero, y gracias a muchos otros grandes profesionales como Omar Fuentes, Eric Robie, Owen Fitzpatrick, Ron Perry o John La Valle, entendí que el trabajo de una de las mentes más prodigiosas del s.XX y XXI, el Dr. Richard Bandler, iba mucho más lejos que lo que había en los libros o lo que me habían explicado mis anteriores formadores.

Richard Bandler nos obsequió no solo con una tecnología, sino con un modo de pensar excepcional y único. Y también planteó un desafío: poder replicar su trabajo.

Cuanto más aprendo sobre programación neurolingüística, más me doy cuenta de la complejidad que supone replicar el trabajo del Dr. Bandler. Y eso supone el reto intelectual más grande de mi vida.

La mente humana es el sistema más sofisticado del universo, y por eso, requiere de herramientas muy sofisticadas para poder interactuar con los procesos que se dan en su interior.

La PNL no solo revolucionó el campo de la psicología humana en terapia, sino que la revolucionó en la formación. Por este motivo, y para rendir el homenaje que su creador se merece, los profesionales que ejercen esta profesión deberían conocer de primera mano su trabajo, la tecnología y no a través de fuentes de segunda o tercera mano. la información, el conocimiento se va perdiendo a medida que cambia de manos, y desafortunadamente alejándose de su original. A veces mejorándose, y a veces no.

Estoy realmente preocupado de ver la gran proliferación de profesionales con poca formación en esta disciplina que ofrecen cursos de PNL. Una ingenería requiere 5-6 años de formación y años de aprendizaje. Por alguna razón será. Por desgracia, la formación oficial en PNL se ha reducido a unos pocos centenares de horas, lo que hace creer a algunos, que con eso es suficiente.

Solo hace falta ver el trabajo de Bandler para entender que no es así.