Bandler en Madrid: La entrevista (II)


La entrevista de Bandler está casi lista. Pido disculpas por mi retraso, pero tenía otras prioridades que han limitado mi tiempo hasta el punto de tener que pedir ayuda a Bernardo, uno de mis amigos expertos para traducirla.

Escuchando la entrevista por primera vez después de haberla realizado, sorprende la cantidad de información que da Bandler. Para quien la sabe escuchar… Y es que una vez más, este hombre demuestra con sus respuestas su capacidad de anidar información dentro de lo que cuenta.

Después de horas dándole vueltas a sus respuestas (aún no hemos terminado el trabajo), David, Iñaki y yo, estamos descubriendo información muy importante de como realizar los famosos cambios conversacionales.

Y es que insisto, la magia de Bandler no está tanto en sus técnicas (eso lo puede hacer cualquiera, aunque no estratégicamente) sino en su habilidad de generar realidades nuevas en las mentes de las personas a través de sus palabras. La magia.

Y por favor, que nadie se confunda. Con el metamodelo no es suficiente. Ni con los metaprogramas. Ni con los Sleight of Mouth. Ni con ningún fragmento, sino con el todo y aplicado estratégicamente. El dominio de patrones lógico-lingüísticos que exhibe constantemente Bandler es excepcional. Prácticamente inigualable.

Como siempre, lo triste es que él hace tiempo que ya no habla de esos patrones, y hasta cuando lo hacía, lo hacía parcialmente. Ya entonces se guardaba muchos ases en la manga. Leer ciertos libros de PNL o asistir a ciertos cursos, pone solo de manifiesto la absoluta ignorancia que tiene la mayoría de la gente de lo que realmente hay detrás la PNL.

Personalmente, después de más 3 años intensivos y centenares de horas de formación con diferentes escuelas, no alcancé a entender ni como utilizar el metamodelo del lenguaje. Hasta que me encontré con Gabriel, Omar y Eric. Gracias a ellos, empecé a descifrar la estructura que mueve la maquinaria lingüística de alta precisión que utiliza Bandler.

Quizás sepas que tenemos una página de crítica de libros de PNL a medias con Óscar Fernández (un amigo y colaborador): www.librosdepnl.com. Cada libro que osa poner en su portada la palabra PNL, es una declaración más de su autor de la ignorancia más absoluta sobre lo que Bandler hace con la PNL. Y claro, como en el país de los ciegos el tuerto es el rey, no les da vergüenza publicar libros lamentables basados en refritos de otros libros o de manuales obsoletos, simplemente porque sus lectores, en general no tienen suficiente criterio para darse cuenta del robo a mano armada que supone la adquisición de tal producto.

Porque hay algunos que se piensan que pueden copiar un manual de The Society of NLP, hacer un libro y pretender que eso es PNL. El manual es solo una herramienta de apoyo, porque lo que realmente importa es el trabajo de ingeniería que realiza el trainer para conectar todos los conceptos. Claro, si sabe.

Y ahí volvemos a lo de siempre. ¿Con quién han aprendido todos estos que se atreven a llamarse trainers, formadores, didactas de PNL? ¿De libros? ¿De alguien que le dio el título alguien más que alguna vez estudió con Bandler? Personalmente, creo que les debería caer la cara de vergüenza de hacer pagar precios desorbitados por un aprendizaje absolutamente mediocre (en el mejor de los casos) sobre algo que no alcanzan ni a vislumbrar.

Ser el primero en utilizar una herramienta o en explotarla comercialmente, o llevar muchos años haciendo lo mismo, no da garantías ni pueden avalar la autenticidad ni del formador ni de su producto. Tampoco el haber realizado miles de horas de terapia, porque nadie saber si esa persona estuvo utilizando las herramientas de PNL con sus pacientes, ni que el sepa realmente cuales son esas herramientas.

Lo primero que se necesita es haber entendido el trabajo de su creador y luego aplicarlo, y no al revés. No sirve de nada haber realizado 10 mil sumas, si no se está sumando bien.

El trabajo de Richard Bandler es extremadamente complejo y al alcance de solo aquellos que quieran dedicarle muchas horas a explorar conceptos muy apartados de las metodologías habituales. Para entender el trabajo de Bandler, se requiere además, haber escuchado centenares de horas (al menos) de sus cursos. Y para eso se necesita saber inglés, claro.

Pero lo fácil, es quedarse con la pirotecnia de la PNL: submodalidades, anclajes, cambios de estado, cura rápida de fobias…. Es una lástima que corra tanta gente por el mundo sin entender que un anclaje es solo la parte de una estrategia, y que los accesos oculares es la menor de las ayudas para entender los procesos mentales de la gente. Y por supuesto, que el metamodelo del lenguaje, no sirve solo para desafiar el mapa del cliente, sino para explorar el entramado lógico-lingüístico de su sistema de creencias.

En fin, la vida es dura y llena de incautos y desaprensivos, el único problema es que ambos coincidan en el espacio y en el tiempo. Problema para los incautos, claro.