El diseño del sistema de metáforas no es algo que se pueda dejar al azar y requiere de mucha preparación previa o de mucha maestría. Pero su sutilidad entraña riesgos importantes.
Durante mi estancia en Londres para asistir como staff de Gabriel Guerrero en el Advanced NLP Therapeutic Specialist, pude deleitarme con la maestría de Gabriel construyendo precisos sistemas de metáforas.
Además, fuí invitado a asistir por unas horas al exclusivo curso que al mismo tiempo estaba llevando a cabo Richard Bandler: Personal Enhancement. En ese curso (de más de 10000 libras esterlinas por tres días) puede presenciar una vez más, como Bandler enlaza, entrelaza y constela un número asombroso de metáforas.
Los que no entienden, no saben o simplemente no les gusta el que muy probablemente es el sistema más sofisticado de enseñanza que existe, alegan que solo se cuentan historias. Eso es simplemente una calumnia y demuestra o mala fe o ignorancia profunda. Solo sabiendo un poco de la tecnología que hay detrás, se puede entender la magnitud del trabajo de Bandler. Debajo de cada serie o sistemas de metáforas existen ocultas, complejas estructuras cognitivas con objetivos muy específicos.
Pero al mismo tiempo, el hecho de que sea tan inaccesible al no iniciado en esta tecnología, deja las puertas abiertas a todos los ya muy famosos en este blog: farsantes, cantamañanas, embaucadores, aprovechados, ignorantes y aspirantes a gurú de tres al cuarto.
¿Porqué? Porque, a lo máximo a que llegan es a contar historias sin ton ni son, sin buscar ningún efecto que el pretender ser como Bandler, y delante de su incredulidad, alegan claro está, que es que simplemente usted (incauto e ignorante lector) es incapaz de detectar la maestría de su arte. Pero ahí viene lo más divertido: Su inconsciente si lo hará y no debe de preocuparse por nada. Divertido, ¿cierto?
Y es que mucho quieren ser como Bandler, pero ni tienen las habilidades, ni tan siquiera la capacidad para seguir lo que este genio hace en sus cursos, y se quedan con la parte superficial, culpando al sufrido estudiante de su falta de percepción y de habilidades para aprender.
Pero, no nos engañemos: el 90% de los formadores de España no han visto nunca a Richard Bandler y menos asistido a su curso de formador de formadores. Confian que su maestro les cuenta lo que se debe saber sobre PNL. Lo curioso, es que ellos (estos "maestros") saben mejor lo que se debe saber para ser trainer, que el propio Bandler (padre de la PNL).
Del 10% restante, algunos hasta han asistido al curso de formación de Bandler. Pero como cualquier otro tipo de estudios, el asistir a una formación no puede garantizar la competencia (y menos la inteligencia) del futuro trainer. Eso si, siempre será mejor que no haber asistido.
Para ser un buen formador, no es suficiente contar anécdotas de Bandler, o inventarse estraños parentescos con él. Para ser un buen trainer requiere mucho estudio, práctica, investigación y estar cerca de la fuente. El ser un buen trainer requiere, empeño, esperiencia, inteligencia, actitud y habilidades.
Otra vez más, no voy a entrar en detalles sobre el trabajo metáforico, simplemente para no alimentar las bocas de los que no saben de que hablan (y porque esto no es un curso online). Pero si que voy a dar otra pista para descubrir farsantes:
Hagan citar a su trainer de carrerilla, 10 utilidades diferentes de las metáforas. Más de 10 segundos de vacilación es tiempo suficiente para fruncir el ceño. Un silencio prolongado o desvío de la atención es el momento para pedir la devolución del dinero.

